Es un libro adictivo. Simplemente no pude para de leer. Te enganchas con la trama con la búsqueda de los personajes, con el mundo roto y desvanecido y por supuesto te enriqueces con toda la cultura pop, con la ingente masa de la cultura pop que existe en este libro. Critica no solo el monopolio por parte de las empresas, también la contaminación, y el avance de las relaciones personales que han avanzado hasta el punto de que ya son puramente virtuales, y puedes incluso casarte con una persona a la que ni siquiera has visto jamás. Vas con Wade un niño de barrios marginales, sin dinero, huérfano y friki hasta la médula, pero inteligente, leal, y terriblemente divertido. Está claro que es una lectura maravillosa, que recomendaría a cualquiera, y es mejor hacerlo ya, antes de que saquen la peli, y ya no tenga cabida la imaginación.